Un paseo por Pontevedra

Que ver en Pontevedra - río Miño

Comienza una época ideal para visitar Galicia. Su Naturaleza se muestra plena y el tiempo acompaña. Hoy daremos un paseo para ver Pontevedra, corazón de la región de Rias Baixas y una ciudad que merece ser descubierta.

¿Qué ver en Pontevedra?

Caminar sus calles es entrar en un rosario de plazas y en todas ellas un magnifico patrimonio arquitectónico y e histórico. Podrás visitar el centro histórico, que se extiende por rincones donde la piedra es protagonista, con recodos para sentarse y disfrutar del tiempo a tu aire.

Pontevedra es una cadena de plazas que llevan los nombres de sus antiguos mercados y hoy nos esperan convertidos en centro de reunión, con sus perfiles de balcones con celosías, de ventanas vergozosas y recovas protectoras. Si tuviera que detenerme un minuto a contemplar la paz de la ciudad, sería en la Plaza de la Estrella, una de tantas pero con una recova donde sentarse a tomar un café (o una copa del equisivo vino de la denominación de origen Rias Baixas, blanco, frutado, fresco).

La rigurosidad y tranquilidad que desprende Pontevedra se respita también en su religiosidad, enmascarada en las piedras de sus muchas iglesias y monasterios históricos, como el convento de San Francisco, o el Monasterio de San Salvador de Lerez, parroquia rural perteneciente al municipio, o la iglesia de San Bartolomé, pero sobre todo, la conocida y fotografía iglesia y Torre de la Peregrina.

Peregrina - Pontevedra

Iglesia de la Peregrina, en Pontevedra

La vida de la ciudad bulle en su Mercado de Abastos donde nos encontramos con los sabores del mar y de la huerta. Ambos cercanos y disponibles para darnos una experiencia inolvidable: la gastronomía gallega en su mayor esplendor: mariscos, pescados, verduras y platos tradicionales. Y si te haces de amigos en Pontevedra (nada difícil) terminarás la visita con una queimada donde al abrigo del fuego que cuece el alcohol, se convocan a las meigas.

Muy cerca de aquí podremos encontrarnos con la historia del trabajo del hombre. Os recomiendo, por ejemplo, llegarse hasta los tradicionales molinos donde se molía (y se sigue haciendo) el milho corvo, el maíz de la zona, oscuro y sabroso. Son molinos de piedra, movidos por la fuerza del agua. Nos será muy fácil descansar en alguno de los hoteles en Pontevedra de la zona, muchos de ellos aprovechando las bondades de sus aguas subterráneas en magníficos balnearios y spas, siempre presente en las Rias Baixas.

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