Visita a Rabat, en Marruecos

Vistas de Rabat

Rabat, situada en la costa atlántica de Marruecos, en la región Rabat-Salé—Zemmour-Zaer, es un importante núcleo urbano, caracterizado, entre otros, por ser la segunda ciudad más poblada de todo el país, al mismo tiempo que su capital.  A tan sólo 1 hora de Casablanca, puede ser un buen lugar para alojarse si queremos conocer esta parte de Marruecos, pero, además, en esta ciudad encontraremos un sinfín de visitas interesantes.

Hay que destacar que el centro histórico de Rabat es su parte más importante. En esta zona se ubican los principales edificios y plazas, siendo de gran belleza todo el conjunto. Muestra de ello es que forme parte del Patrimonio de la Humanidad declarado por la UNESCO.

¿Qué monumentos hacen tan especial a Rabat? Por ejemplo, la conocida Torre de Hasán. Esta torre es el minarete de una mezquita que no llegó a construirse. Al parecer, el sultán Yacoub-al-Mansour, allá por 1196, quiso construir en Rabat la mezquita más grande de todo el mundo. Desgraciadamente murió 3 años después, sin poder terminar su obra.

La dinastía almohade murió, y con ella la construcción de esta mezquita. La torre perduró en el tiempo, así como algunos muros que poco a poco han ido degradándose. A día de hoy es posible ver un enorme minarete de 44 metros, aunque en su origen se proyectó para alcanzar los 60 metros.

Minarete en Rabat

En la explanada de la mezquita se construyó también el gran mausoleo de Mohammed V, el que fuera el primer rey del país independiente de Marruecos. Aquí está enterrado también su hijo y sucesor Hassan II.

Otra de las visitas estrella de Rabat es la necrópolis de Chella. Está próximo a la ciudad y destaca por ser la más antigua aglomeración humana establecida en la desembocadura del río Bu Regreg. Al parecer, fueron los fenicios, y posteriormente los romanos, los que ocuparon el lugar.

Diferentes excavaciones sacaron a la luz una antigua ciudad romana, la cual quedaría abandonada durante varios siglos, mucho antes de que llegaran los benimerines y construyeran su necrópolis, finalizada en 1339, bajo el reinado de Abu-al-Hasan ben Uthman.

El complejo cuenta con una puerta monumental, con un edificio religioso, un oratorio, un minarete y varias salas funerarias, entre las que se encuentra la del propio Abu Al-Hasan.

En Rabat también se encuentra la conocida como Catedral San Pedro de Roma. Está ubicada en la plaza de Golan y es un edificio de culto católico finalizado en 1930, aunque las obras comenzaron en 1918. Esta y la iglesia española San Francisco de Asis son los dos únicos templos católicos de la ciudad.

En otro orden, también es interesante la visita de la Casba de los Udayas o el fantástico Dar al Mahkzen, o lo que es lo mismo, el palacio real y sede del gobierno.

Rabat junto al mar

En cuanto al alojamiento, es posible encontrar todo tipo de hoteles en la ciudad. Desde los más modestos hasta los más lujosos. Una buena opción es el Hotel Rabat, un establecimiento de 5 estrellas situado a poca distancia andando de la antigua Medina.

A tan sólo 1 km de la playa, este lugar cuenta con 114 habitaciones llenas de lujo y confort. La decoración destaca por sus tonos ocre, marfil y tonos tierra en general.

El hotel cuenta con un spa de máxima calidad, un lugar en el que poder relajarse antes o después de recorrer la urbe. El centro de relax está situado al lado de la piscina al aire libre, y cuenta con un salón de cuidado facial y corporal, así como otras zonas destinadas a tratamientos variados. Además, el hotel cuenta con sauna, hammam, bañera de hidromasaje y salón de peluquería, entre otros.

Otra opción es el hotel Helnan Chellah, un alojamiento de 4 estrellas ubicado en el centro de la ciudad, muy cerca de la calle del Museo Arqueológico y a tan sólo 500 m de la estación de tren.

Cuenta con cafetería y discoteca, además de otros servicios como el de caja de seguridad o servicio de habitaciones.

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